Capítulo 10
- La Chica De Rosa
- 20 may 2016
- 3 Min. de lectura
Gritamos hasta quedarnos sin habla, al punto que toda la gente del café se nos quedo viendo con cara de susto y sin poder comprender el porqué de nuestros gritos , gracias a dios no lo entienden , sinceramente me sentiría una tonta si así fuera.
-Alexandra!! , ese dios te invito a una FIESTAAA!!-Lo dice casi gritando, alterada exclamando en “Fiesta”
-No puedo creerlo, te lo juro no me la creo, Christian Coneditum sabe quién soy y piensa que soy preciosa-digo conteniendo el aire de la emoción.
-No me sorprende eso, la mayoría de los chicos piensan eso-me dice mientras toma su café para darle un sorbo.
-Eso no es verdad-le digo imitándola, tomando mi café y jugar con el vaso.
-No seas modesta Alexandra, tu sabes bien que es cierto-Insiste sonriéndome amplia mente.
Sinceramente yo jamás me fijaba en esas cosas, si el chico no me interesaba, simplemente lo ignoraba y ya, pero admito que si llamaba mucho su atención pero ninguno me interesaba de verdad.
También agrego que tengo una amiga que talvez no se crio como yo en la sociedad elite de Los Ángeles o de California y en ninguna otra, siendo eso que la hacía tan buena, ella no estaba acostumbrada o dañada del drama californiano, ni tenía la presunción o arrogancia de la mayoría de las chicas de aquí, al contrario si algo tenía Sarah es que es muy dulce y agradable, a pesar de todos sus problemas.
Si , Sarah Bray era originalmente de un pequeño pueblos de Pennsylvania, ella creció hay la mayor parte de su vida , hasta el divorcio de sus padres a sus 16 años , por lo cual su padre decidió irse al fin a Washington DC , Estados Unidos, por otro lado su madre decide trasladarse a Santa Lucia, California.
Al principio solía venir a visitarla o ella ir a verlo, tenía una mejor relación con su padre que con su madre, los 2 tenían una pasión increíble por la música, la cual cultivaban cada vez que Sarah iba a visitarlo los 2 solían irse a platicar al “National Mall”, donde llevaban su propio café e instrumentos, pasando horas y horas juntos.
Esto era perfecto hasta que 2 años después su padre contrajo matrimonio con una senadora muy reconocida, la cual lo obligo a olvidarse de todo el mundo de la música y de Sarah.
Para recompensarla por la poca falta de atención, como regalo de graduación le dio un departamento en Los Ángeles y le prometió pagarle la escuela que ella quisiera de música, sin imaginarse que poco antes de que entrara a la escuela, su esposa saldría embarazada convirtiéndosela llegada de él bebe donde ella aprovecharía para mostrar su desacuerdo con que su hijastra estudiara música, convenciendo a su padre que obligara a Sarah que eligiera otra carrera.
Esa fue la gota que derramo el vaso de la paciencia de Sarah con ella y creara la disputa entre ellas, lo cual a su padre no le pareció para nada adecuado para la salud de su mujer y su bebe, llegándole a prohibir a Sarah ir a visitarlo por tiempo, rompiendo con eso el corazón de Sarah.
Por lo cual desde hace 1 año, Sarah y su padre no se ven, solo hablan por teléfono o correo, Sarah no habla con cualquiera de esto y pocas veces lo expresa, pero por dentro a un le duele.
-Alexandra me estas escuchando-me dice sacándome de mis pensamientos.
-Si, decías que invitáramos también a Amanda y María-conteste correctamente.
-Bien, entonces veo que no hablaba sola-me dice Sarah recargándose en la silla.
-No, capacidad de pensar y escucharte amiga, soy yo-después de ese comentario le doy el último sorbo a mi café.
-Eso me parece perfecto y dime cual es el plan, nos vamos todas a tu casa temprano pata arreglarnos contigo o vamos más tarde-Dice Sarah
Y justo cuando todo se veía perfecto, pelo los ojos al recordar la maldita cena.
-NOOO!!-Grito tapando mis ojos con mis manos.
-¿Que sucede?-me pregunta Sarah.
-Hoy es la cena de mi tía y me advirtieron que no podía faltar -Me quito las manos de la cara y frustrada.
Una vez más mi familia echa a perder mis planes.
-NOOO! , Alexandra no puedes faltar, el mismo te invito y es CHRISTIAN CONEDITUM!! , no podemos faltar, DEBEMOS IR!! -Dice haciendo énfasis en muchas de las palabras de la oración.
En eso como un balde de agua fría llega a mi mente una idea.
-Lose, pero podremos ir-digo con una media sonrisa en mis labios.
SI había algo que estaba segura que haría esa noche seria ir a esa fiesta.




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