Capítulo 12
- La Chica De Rosa
- 20 may 2016
- 3 Min. de lectura
Llegue a mi casa a eso de las 3 pm, con 2 vestidos en la mano, uno largo y dorado con pedrería rosa en el escote y otro escondido debajo del largo completamente rosa.
-Ya llegue-grite por la casa.
No había nadie, no era ninguna novedad esa sorpresa, así que me dirige hasta mi cuarto para colgar los vestidos, deshacerme de mis zapatos e ir por algo de comer a la cocina.
Al bajar me encuentro con mi encantadora hermanita Evangelina, pero yo y mi hermano le decíamos Evan, como mama solía llamarla.
-y esta sorpresa de encontrarte en la casa hermana mía-me dice Evangelina con una manzana en la mano.
Me acerco al refrigerador y veo que mi hermanita solo esta comiendo una simple manzana.
-Tenemos la famosa cena de nuestros tíos, debía estar aquí temprano para alistarme y tu porque solo estas comiendo una manzana – le pregunto, sacando un poco de espagueti del refrigerador.
-No, tengo hambre-me contesta mirando a otro lado.
Cuando mi hermana me contesta así esto significa una cosa, ella estaba llorando.
Desde que mama murió Evangelina a estado muy delicada, papa no nos pone atención por sus negocios y su esposa y sus 14 años ella no estaba bien ni de salud, ni mentalmente.
Mi hermana pasaba más tiempo sola por ser la más pequeña, sintió más la muerte de mama , pasaba las tardes con ella y la acompañaba a sus clases de voleibol , Evan era una pequeña deportista al igual que mi hermano , pero al morir mama, papa decidió ponerle todos los instructores privados y que ellos vinieran a la casa , provocándose una depresión en el cual ya no quería hacer deportes , que después a sus 13 años se convirtió en una rebeldía , comenzaba a salir de fiestas , maquillarse exagerado , a bebe , fumar y por desgracia consumir drogas.
Ella siempre ha sido más sensible, pero después de mama esa niña tierna se volvió en monstruo que no podía vivir sin alcohol, drogas y fiestas.
-Te encuentras bien -le pregunto, acercándome a ella y dejando el espagueti sobre la mesa.
-Si , solo que ahora pase por el club con el chófer y había un evento de voleibol y solo me recordó a mama-me contesta mientras unas lagrimas salen de sus ojos.
A un que soy en ocasiones muy fría, con mis hermanos y mas en estos momentos, el hielo en mi corazón se descongela, solo para protegerlos y que esas lagrimas desaparezcan.
Me acerco a ella y la abrazo fuerte.
-Tranquila, no llores tu hermana esta aquí-le digo detrás de su cabello.
-Quisiera que mama estuviera-me dice entre mi pecho.
-Lo está, ella jamás nos a dejado en espíritu, siempre esta aquí-le digo sobando su cabeza.-Y yo estoy aquí y jamás los voy a dejar solos a ti y a Max.-Le digo eso y le beso la cabeza.
Evangelina se separa de mí y me sonríe.
-A veces no sé, que hubiera sido de mi sin ti, te amo hermana-me dice mientras más lagrimas salen de sus ojos.
-Siempre los voy a cuidar son mis hermanitos y jamás los dejare solos y yo también los amo-le digo mientras sonrió y limpio sus lagrimas.
-Gracias-me contesta con una sonrisa
-Ok, bueno ahora será mejor que nos pongamos a comer, algo bien porque la cena es en solo 3 horas y media y tu y yo seguimos sin estar listas-le contesto, regresando a mi posición fría.
-Si, tienes razón, dame de ese espagueti-me dice con las manos extendidas.
Voy por el espagueti y comienzo a servir para las 2, lo caliento y me siento al lado de Evangelina.
-Podrías explicarme porque tienes los ojos pintados así , ya no es Hallowen-le digo entre risas
-Cállate Alexandra-me contesta, soltándome un leve manotazo.
Evangelina se encontraba ya mejor , por el momento todo estaba bien con ella y esperemos que así siga hasta que me vaya a Milán o si no , mi viaje y mis sueños podrían verse afectados por ella , al igual que esta noche , que ella sería la única razón por la cual no me fuera a la fiesta de Christian Coneditum.




Comentarios