Capítulo 34
- La Chica De Rosa
- 20 may 2016
- 4 Min. de lectura

Sinceramente recuerdo exactamente el día que me entere que mama tenia cáncer, recuerdo que ella y papa fueron el doctor, ella se había sentido mal en Italia.
Recuerdo bien que volvieron una semana antes y cuando llegaron mama decidió tomar una siesta, papa nos sacó a Evangelinda, Max y a mi a pasear, cuando volvimos mamá estaba despierta y papa hablo con ella, ella jamás dejo de sonreír.
Pero 2 semanas después mama y papa fueron con el doctor y cuando volvieron los 2 llegaron destrozados.
Fue la primera vez que vi a papa serio y que no me sonriera al verme y a mama con los ojos rojos, se novata que había llorado, al verme ella me dedicó una sonrisa forzada después de un beso y se fue a su cuarto, no salió en toda la tarde hasta la noche para cenar con nosotros.
En la cena tanto como papa y mama actuaron de la manera más normal, igual que antes.
Pero fue en la noche, después de que tuviera una de mis típicas pesadillas y como de costumbre fuera con mama, cuando escuche todo y vi la realidad de las cosas.
Mama lloraba desconsolada y papá trataba de calmarla y le decía que todo iba a estar bien, que ellos encontraran la cura, pero fue hasta que mamá hablo cuando supe que todo estaba mal.
-No amor, tengo cáncer y voy a morir-dijo entre lágrimas, mientras papa la abrazaba.
En ese momento que escuche a mamá decir eso supe sentí como mi corazón se quebraba y como algo me decía que esto solo era el inicio del fin, que las cosas no iban a estar bien.
Tape mis labios para así poder tragar mi grito y corrí hasta mi cuarto, cerré la puerta con llave y me acosté en mi cama, mientras abrazaba a mi muñeca para así poder llorar bajo las sábanas, hasta quedarme dormida.
Mamá no nos dijo nada, hasta que el cáncer la contaminó por completo, 7 años después de ser localizado.
Yo jamas dije que sabia hasta.
-Alexandra, estás bien-me sacó de mis pensamientos mi chico de los ojos verdes.
Y en eso regreso a la realidad, a mi desayuno con mi chico, a mis 20 años, miro a mi desayuno y logro ver gotas en agua en la mesa, descubriendo como corrían lagrimas de mis ojos.

-Si estoy bien-le conteste para después limpiar mis lagrimas-solo que recordé el día del parque y recorde el dia que me entere que mama tenia cáncer-limpio mi última lágrima y suspiro-Sabes, esa noche que escuche todo yo, reze-suelto una risa- pensé que se iba a salvar , pensé que mis oraciones la iban a salvar , mi “nona” siempre me dijo que dios escuchaba las suplicas de los niños mas que de los adultos , por eso yo reze todas las noches para que mamá se salvara , para que mamá sobreviviera , le decía que iba a comerme mis vegetales-me rio.
Mi chico me acompaña con una risa y toma mi mano y yo el aprieto, en señal de que se lo agradecia.
-Rece hasta el cansancio y llegue a creer que se había salvado que había funcionado, que mis oraciones dieron frutos, pero como pude ser tan ingenua-miro su mano y la acaricio- cuando dios te manda algo bueno es porque pronto te va a quitar algo que te va a lastimar y era solo cuestión de tiempo para que mama se fuera si tu ya habías llegado a mi vida-una lagrima salió de mis ojos y baje la mirada.
Odiaba que la gente me viera llorar, pero con el era diferente , odiaba hacer sentir mal a el.
-Hey Alexandra , no llores , cuando te hice el comentario del parque te lo juro que no era para que te pusieras asi-me dice asustado tomando mas fuerte mi mano.
Le sonreí, el siempre se culpaba de todo lo malo que me pasaba.
-No te preocupes , no es tu culpa , es solo los recuerdos de ese dia , fue un dia muy triste , yo era solo una niña y tenía tanto miedo de..-No pude terminar de hablar porque me interrumpió.
-Basta-besa mi mano-no quiero verte llorar, odio verte llorar, odio verte triste-me dice mirándome directamente a ojos.
Bajo la mirada y volteo a otro lado, a veces su mirada me intimidaba un poco y me sentía como esa niña pequeña que el conoció llorando en el parque , de pronto mis ojos se comienzan a llenar de agua otra vez y siento que me voy a quebrar.
-Ven-me dice al momento que se levanta de su silla, sacándome de mis pensamientos-No quiero verte asi y se como arreglarlo-le dice ofreciéndome su mano.
Lo miro confundida, no se que diablos tiene pensado hacer.
-Vamos, tu solo confia en mi, yo se como hacerte sonreir, ¿Lo recuerdas?-me dice, haciéndome recordar la siguiente escena de mi recuerdo del dia que nos conocimos.
Estaba inconsolable rota en eso el pequeño rizado frente a mi asustado de no saber que hacer, mira a su derecha y nota como una rosa estaba naciendo del suelo y como unos pajaritos se acomodaban a cantar en una rama, cuando el pequeño tomo la rosa y la puso frente a mi , la pequeña niña de cabello oscuro y corto.
Miro y paro un poco de llorar-¿es para mí?-digo con la voz un poco cortada.
-Si, es para ti-le dice el niño dándome la rosa, mientras la tomo y la vuelo.
-Sabes me recuerda mucho a ti esa flor-le dice el pequeño-pero la diferencia es que tu hasta llorando te vez hermosa y te apuesto que esa flor se pone celosa por eso-le dice finalizando con una enorme sonrisa.
Me sonrojo, sonrío y limpia sus lágrimas.
-Ven-le dice el pequeño estirando la mano-vamos a poner mas celosa a esa rosa de tu belleza-dice el pequeño.
-Como-contesto confundida
-bailando-contesta el pequeño niño con una enorme sonrisa.





Comentarios