Virginidad: Experimentar o esperar
- La Chica De Rosa
- 21 may 2016
- 5 Min. de lectura
Les debo de confesar que tengo 20 años y a un soy virgen, si a mis 20 años lo soy.
Para algunos podrá sonar extraño y decirme que soy una anticuada o una niña rara, que en el 2014, tenga 20 años y sea virgen, pero para mí la virginidad va más que una experiencia o una aventura, para mí, según mi educación y mis principios es un acto de amor y respeto, que solo se comparte con la persona que en verdad amas.
Este tema para la mayoría de las niñas si no es que para todas es algo bastante delicado o hasta incomodo de hablar, ya que son pocas las niñas que lo ven como lo que es un acto de amor y respeto y que lo hagas o no es solo tu decisión y debe ser respetada tus razones, ya que existen las que deciden experimentar y las que quieren esperar.
Por esa misma razón les comparto esta historia para quienes siguen en duda con su sexualidad.
Hace poco leí un artículo sobre la historia de Samantha Pugsley , ella es una escritora y fotógrafa freelance de 24 años , originaria de Carolina del Norte , Estados Unidos. Ella se encuentra a favor de la equidad de género y la sexualidad femenina.
Pero antes Samantha no pensaba así antes, ella era una niña muy religiosa, Cristiana, que como toda pequeña de iglesia ella tenía la ilusión y la creencia que debía llegar virgen al matrimonio y que sería con su esposo con el que solo tendría relaciones y por lo cual, al seguir esa serie de reglas su matrimonio seria bendecido y de lo contrario dios la castigaría con el divorcio.
A los 10 años ella y sus amigas hicieron la promesa de mantenerse Vírgenes hasta el matrimonio, algo absurdo para niñas que ni su primer periodo habían tenido y que no tenían una idea de lo que eran las relaciones sexuales. Haciendo así un compromiso con ellas mismas, cuando en realidad era con dios y su iglesia.
Al igual que del sexo, también estaban abstente de los pensamientos sexuales, pornografías y toda acción que la llegue a excitación sexual, ya que para su iglesia, el sexo era solo entre matrimonio y practicarlo fuera de ellos era condenados al infierno.
Por lo cual tenía la mentalidad de mantenerse pura para su esposo y que era posible que su esposo no estuviera pura para ella, ya que ella tenía el compromiso con dios por ser mujer y al igual de al estar casada su tarea principal seria complacer a su esposo.
Todas sus amigas y ella tenían ese compromiso antes dios y para sus padres era un orgullo que su hija fuera parte de ello, comenzando a utilizar su virginidad como una medalla, haciéndolo parte de ella. Dejando a un lado su identidad.
Al crecer y tener novio ella no sabía qué era lo correcto y que no , no sabía si estaba bien besarse , estar muy juntos o verse demasiado y fue cuando las dudas comenzaron a salir , seguidas de las dudad de la sexualidad en el matrimonio , pero ella no podía preguntar nada de eso y prefirió esperar a la noche de su boda.
Y como ella lo planeo el día de su boda llego y nada fue como ella esperaba.
Ella esperaba como los cuentos de hadas o una escena de película de romance con rosas y velas, pero no fue así. Todo era un cuarto oscuro con su esposo y ella, un condón y un lubricante, pero esto empeoro cuando comenzaron a intimar.
Le habían informado que le iba a dolor hacerlo, pero jamás le dijeron que iba a acabar llorando en el baño y sintiéndose sucia y pecaminosa, estaba casada y era aceptable, pero ya no era virgen y eso le dolía.
Ella había pensado que había hecho todo bien para merecer el final feliz de cuentos que todas las niñas de 10 años querían, pero ¿Que paso o que salió mal que no lo logro tener? , les diré que paso, ella convirtió su virginidad como parte de ella y hizo que eso fuera lo, mas importante en su ser, convirtiéndolo en su escudo, dejando a un lado a su verdadero yo.
Pasaron 2 años , los cuales Samantha , no le gustaba que su esposo la tocara o besara , pero lo hacía porque le habían enseñado que tenía que servir a su esposo cada vez que el quería , pero eso solo la hacía sentir peor , hasta el día que no pudo más y dijo todo lo que sentía a su esposo.
El al enterarse la hizo prometer que jamás volviera a hacer eso y que tuvieran sexo cuando los 2 quisieran no solo 1 , por lo cual dejaron de tener sexo.
Siendo eso el primer paso para curar su dolor, seguido de ver a un Terapeuta.
Y el problema en esto no es el querer permanecer pura hasta el matrimonio o el no tener sexo, el problema es querer serlo por una idea tonta.
“Si haces esta promesa dios te va a amar y dará un matrimonio feliz “
“Es lo que indica la sociedad”
“Papa y mama estarán orgullosos de mi”
La promesa no debe de ser con la iglesia, ni con la sociedad o tus padres, debe ser contigo.
La sociedad ha utilizado el concepto de Virginidad para controlar la sexualidad de la mujer cuando al igual que los hombres, nosotras somos dueñas de nuestra sexualidad, nadie puede decirnos cuando vamos a dejar de ser vírgenes o que debemos serlo por determinado tiempo, solo nosotras podemos decidir eso.
No podemos esperar hasta el matrimonio por una promesa que no nos asegura nada , el futuro no siempre nos tendrá un espeso bueno y una vida perfecta , solo por esperar.
Samantha por esperar solo consiguió ir a terapia y sentirse avergonzada de su cuerpo y su sexualidad, pero conforme empezó a sanar tuvo que elegir ser o sexualmente activa o religiosa. Ella decidió ser sexualmente activa.
Esto no quiere decir que debes de dejar la religión si quieres comenzar a tener relaciones o que todas por esperar acabaran así, No. Esto solo nos dice que no debemos dejar que nuestras decisiones se basen en creencias de la iglesia en vez de basarse en nuestros sentimientos o decisiones.
En mi caso yo no he encontrado a la persona correcta o especial a la que quisiera darle el privilegio de estar conmigo, pero si eso es antes o en el matrimonio no me afectara en mi persona o seria un problema, porque es mi decisión, es lo que en realidad deseo y no por las reglas de la iglesia o sociedad.
Solo tendremos un cuerpo y es nuestro por lo cual como dueños de el tenemos el poder absoluto de decidir en qué momento vamos a perderla o no ,si queremos esperar a esa única persona o experimentar, pero sea cual sea tu decisión , esperar o experimentar debe de ser tomada por ti y para ti , siendo tu sexualidad tuya y no de nadie más.
“Tu sexualidad no es asunto de nadie más que tuyo”-Samantha Puhsley




Comentarios